En cada grupo de personas hay una jerarquía masculina. Para estar en la cima hay que entenderla y usarla correctamente. Un líder no se identifica por su apariencia. Un líder sólo es el hombre con el mayor nivel en la jerarquía masculina de la comunidad; y ha llegado hasta ahí gracias a sus conocimientos sobre la pirámide.
Esta pirámide social se divide en numerosos escalones donde los límites están difuminados en escalas de grises. Cinco niveles son los más generales, organizados según su comportamiento y motivaciones.
Épsilon (ε): Fondo de la Jerarquía
Los épsilon carecen de ambición y confianza en ellos mismos. Ocupan el escalafón más bajo de la sociedad. Desean ser aceptados sin contribuir nada. Es decir, reciben valor del grupo sin aportar nada a cambio. Son incapaces de encajar en la sociedad o actuar bajo presión. Por consiguiente, su habilidad para desarrollar un empleo es prácticamente nula.

Tienden a sobornar para recibir atención, ya que de otra forma no la recibirían. Un ejemplo clásico es el épsilon que invita a una copa a la chica que acaba de conocer para que ésta gaste dos minutos en hablarle. «Me caes bien, eres un gran tío», es una frase simple que le da todo el valor que desea sin que tengamos que hacer ningún esfuerzo.
Delta (δ): Borregos de la Sociedad
Se caracterizan por estar demasiados contentos con su mediocridad. No tienen el anhelo de mejorar y progresar. Simplemente viven por vivir. Su existencia es u día a día casi uniforme. Estaríamos hablando de ciudadanos con mente automática.

Los delta viven cada día quejándose de su situación. Achacan la culpa de su estado a cabezas de turco para eximirse de responsabilidad. Al final del día no realizan ningún esfuerzo para subir en la jerarquía; quedan condenados en la vulgaridad.
Gamma (γ): Bajar el Listón
Tienen la existencia más violenta de toda la jerarquía. Ellos mismos saben que no tienen el valor que posee el resto de la sociedad. Prefieren que el resto baje de rango en vez de esforzarse por ascender en la jerarquía. Insultan o desprecian para conseguir la atención y validación que buscan.

Enfrentarse a ellos es inútil, ya que se alimentan de la confrontación. No se puede apagar el lanzallamas con fuego, por lo que lo más fácil es esquivarlos. «Te respeto por hablar a la cara» es una respuesta perfecta para sus insultos o comentarios denigrantes. Por un lado evita la lucha y por otro se les da la atención que necesitan.
Beta (β): Eternos Segundones
Viven en un término medio entre los alfa y los gamma. Son competitivos y con ansias de mejorar, pero se esfuerzan bastante poco. Sólo se sienten bien cuando son la persona de mayor valor del grupo, atacando pasivo-agresivamente a los que les superen.

Al igual que los gamma, la mejor forma de combatirlos es torearlos. «Agradezco mucho tu ayuda con X, sin ti no podría haberlo conseguido». Con una simple frase conseguimos de nuevo evitar enfrentamientos inútiles y darles lo que buscan.
Alfa (α): Líderes de la Jerarquía
Cabezas de la sociedad. Tienden a cooperar con la comunidad y hacer que la gente que les rodea se sienta mejor consigo misma. Comprenden perfectamente la pirámide social y cómo tratar a cada escalón.

Ser un alfa, guerrero, líder o como se quiera llamar es nuestro objetivo e idea por la cual gira todo el proyecto de Retorno del Guerrero. Debido a la historia reciente se ha perdido la educación de este papel. Sólo los líderes gobiernan una sociedad, sin importar la ideología de esta.
Mujeres en la Jerarquía Masculina
Hay un motivo por el cual aún no he mencionado a las mujeres en este artículo. La pirámide social masculina es la única que importa cuando hablamos de sexualidad. Quién está en la cima de la pirámide recibe el privilegio de atraer a la inmensa mayoría de chicas. En cualquier grupo debes simplemente en fijarte en los hombres que hayan allí y tratarlos adecuadamente; las chicas llegarán ellas solas.